Yo, Madridista.

El Mercado de fichajes llegó a su fin, y hasta el próximo año la plantilla del Real Madrid está cerrada. Estos jugadores serán los que tengan que pelear por todos los títulos hasta entonces. Somos los que somos y estamos los que estamos.

Hay muchos Madridistas decepcionados por el mercado de fichajes, especialmente por el cierre de este, ya que atrás quedan los primeros meses de verano, y olvidadas están las incorporaciones de entonces. No han venido todos los jugadores que algunos querían, ni se han ido los que muchos pedían. Todos tenemos gustos diferentes, jugadores predilectos, o sistemas y estilos que nos entusiasman más. Algo normal en un club del tamaño e influencia como lo es el Real Madrid. Tan normal como la imposibilidad de satisfacer los gustos y opiniones de todos.

No voy a entrar hoy a analizar la planificación de la temporada ni la confección de la plantilla. Cierto es que me parece mejorable y quizás carente en algunos aspectos, pero tampoco me parece nefasta ni insuficiente para competir. No todo es tan malo ni tan bueno como a veces se dice entre las diferentes partes del Madridismo. El artículo de hoy no entrará en ese debate, si no que entrará en la cuestión de ¿Qué hacemos ahora?

Como aficionados, para mi nuestro papel es simple: apoyar al equipo y animar hasta el final. Algo que ya expliqué con más detalle la temporada pasada en mi artículo titulado ‘Aficionados y Espectadores’. Como dije entonces, las opiniones que expreso son exclusivamente mías, y no necesariamente representan la opinión de Eterno Campeón y sus demás colaboradores. Aunque me acusen varias veces de esto, honestamente no me creo poseedor de la verdad absoluta, no es la primera vez que alguien me convence o me hace cambiar de parecer con respecto a este equipo y no me da miedo admitirlo. Lo que si es obvio, es que en el momento que comparto una opinión o posición, pienso que tengo razón o si no no lo haría. Eso no quita que acepte que cada cual es libre de pensar y actuar de la manera que le parezca más adecuada y expresar su madridismo de la forma que le parezca más conveniente.

Lo único que pido es que el Madridismo se una detrás del equipo porque unidos somos más fuertes y nadie más va a estar a nuestro lado. Si de verdad queremos lo mejor para este equipo vamos a querer que siempre, y me refiero a siempre, ganemos sin importar quien juegue o esté en el banquillo nos gusten o no.

Podemos pasarnos la temporada discutiendo, criticándonos los unos a los otros para ver quien tiene más razón o quien vive mejor el madridismo, o podemos poner nuestras diferencias a un lado y juntos animar a nuestro Real Madrid. Podemos estar meses insultando a jugadores que no nos gustan, pitándoles cuando juegan, pidiendo que jueguen otros, o podemos animar a quien sea que este en el campo y cuando acabe el partido expresar nuestros sentimientos de desconformidad si los hubiera de una manera educada y no destructiva. Podemos debatir, y no estar de acuerdo, pero sabiendo que cuando rueda el balón estamos todos juntos deseando ganar.

Ser Madridista para mi implica poner el bienestar del equipo y del club por encima de todo, incluido mis gustos personales y opiniones y por eso intento no hacer nada que pueda de alguna manera, aunque sea en la más mínima, afectar negativamente al equipo e impedir que logremos nuestras metas. Eso no significa estar siempre de acuerdo y alabarlo todo, algo que en sí mismo como cualquier extremismo es malo y dañino para el club. Nadie está por encima del Real Madrid, ni presidente, ni cuerpo técnico, ni jugadores, ni afición, y menos yo.

No espero ni quiero que estemos todos siempre de acuerdo dado que en la variedad de pensamiento y diversidad de ideas suelen encontrarse siempre las mejores soluciones, pero podemos estar unidos sin pensar igual. Dice el refrán que para gustos hay colores, pero en este club color solo hay uno, el blanco. Da la casualidad que el color blanco, sin ser técnicamente un color en sí, puede crearse en su forma mas pura de dos formas distintas.

En el sistema de síntesis sustractiva de color, donde los colores se crean mezclando pigmentos o tintes (normalmente en pintura o dibujo) los tres colores primarios son cian, magenta y amarillo. En este sistema, el blanco no puede obtenerse al mezclar estos colores primarios y para representarlo se suele omitir el añadir algún tipo de color, siendo así el blanco la ausencia de color en sí.

En el sistema aditivo de síntesis de color, en el cual los colores se obtienen mezclando luz de color en lugar de pigmentos (por ejemplo en una pantalla), los colores primarios son el rojo, el amarillo y el azul. Para crear el blanco cuando se trabaja con luz, basta con mezclar esos tres colores primarios en su máxima intensidad. En otras palabras, el blanco es el conjunto de todos los colores.

El madridismo es como el color que lo representa. Dentro de él no caben los forofismos particulares, no hay otros colores, solo uno, el del Real Madrid. La absencia de color. Al mismo tiempo, en el madridismo hay cabida para todo tipo de gustos y opiniones que en su conjunto forman lo que es el Real Madrid, el equipo de todos. El conjunto de todos los colores.

Ni oficialistas, ni happy monguers, ni vinagres, ni Mourinhistas, ni Florentinistas, y demás etiquetas que nos ponemos para dividirnos. Si deseas el bienestar del club por encima de todo, que el equipo gane siempre, y piensas que el escudo está por encima de todo y de todos, entonces eres como yo, Madridista.

@Roi2bo

2 Comentarios
  1. Henry Morales dice

    Interesante artículo, digno de una objetiva opinión del autor. Creo bien en las ideas que plasma porque, somos hinchas de una institución , no de un manager , ni jugador , ni presidente excelente trabajo.

    1. Roi Tubío dice

      Gracias por tus palabras!

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