Soplo de aire fresco

Tras la temporada que estamos viviendo que, bajo mi punto de vista, ya no hace falta comentar, resumir ni recordar, las victorias que hemos disfrutado desde que comenzó éste 2019 son un soplo de aire fresco. Estamos viendo a un Real Madrid que, al parecer, va recuperando su esencia.

Con un Lukita Modric que vuelve a estar al 100% tras su paso por el Mundial de Rusia. Y qué alegría para el madridismo tenerle de vuelta.

Un Karim Benzema que, desde inicio de temporada, ha estado tirando del carro. En los buenos y en los malos momentos. Y ahora, asociado con Vinícius, nos dejan verdaderas obras de arte (¿soy la única enamorada de éste pack de cracks?). Estamos viendo una de las mejores temporadas del francés.

También hemos saboreado las incorporaciones de Llorente, Odriozola (apodado el pulmón), Reguilón, Ceballos y cía. Que cuentan no solo con el apoyo de Solari, sino también con el apoyo de la afición por lo que están demostrando en el campo. No me cabe la menor duda que seguirán siendo importantes para el míster lo que queda de temporada.

Sin olvidarnos de la portería, Courtois llegó para demostrar por qué es uno de los mejores porteros del mundo. Nos lo ha demostrado en muchas ocasiones, aunque el equipo no le respondiera. Al igual que Keylor, el que ha aprovechado cada minuto de titular para recordarnos que tenemos no uno sino dos grandísimos porteros en nuestras filas.

Y un Vinícius al que, aunque ya he mencionado anteriormente, no puedo pasar por alto. Vinícius no sólo crea ilusión, sino que demuestra por qué el madridismo está absolutamente enamorado de él. Un chico que con tan solo 18 años está avisándonos de que se convertirá en una auténtica estrella. Un chico que, desde principio de temporada, pedíamos su titularidad. Aunque como opinión diré que hicieron con él lo correcto. Ha ido adaptándose poco a poco al ritmo del equipo. Hasta conseguir buscarse su hueco en el XI titular, un sitio que creo será difícil arrebatarle. Ir paso a paso con un chico tan joven, que viene de una liga distinta, siempre es un acierto. Y no porque le falte talento (de eso va sobrado) sino porque tiene que adaptarse. Llegar a un equipo como el Real Madrid (con todo lo que eso conlleva) no es fácil de digerir para nadie. Él nos va demostrando que, partido a partido, aprovecha cada minuto para crecer y mejorar. Solo puedo sonreír cuando veo las maravillas que Vini nos regala.

Ahora, amigos y amigas, solo queda cruzar los dedos. Cruzarlos para recuperar a todos los que tenemos en la enfermería y, lo más importante, para que no haya más lesiones ésta temporada.

Cruzar los dedos para que el Real Madrid siga luchando, siga compitiendo (contra todo y contra todos), para que no se repitan esos partidos de agachar la cabeza cuando las cosas se ponen en contra. Porque ese no es el ADN de nuestro equipo. El ADN de nuestro equipo y nuestro escudo obliga a luchar hasta el final. Se gane, se empate o se pierda pero siempre luchando hasta el final. Y eso es lo que me alegra de los últimos partidos, ver a un Real Madrid con garra.

Aquí sigo, madridistas. Sufriendo en los malos momentos y disfrutando de los buenos. Y sé que, por suerte, no estoy sola. Basta ya de madridismo dividido, basta ya de insultar y atacar a nuestros jugadores y entrenador. ¿No tenemos suficiente con lo que nos ataca la prensa? Demostrado queda en estos dos últimos partidos en el Bernabéu que, el madridismo unido, siempre es más fuerte.

Hasta el final, vamos Real. ¡¡HALA MADRID!!

@PatriFdez18

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