Real Madrid: peligrosamente abonados al cero

Tras una larga noche de rechinar de dientes y rabia contenida, tras lo visto en el estadio Luzhniki, hoy me he propuesto analizar -intentaré que con mente fría y corazón calmado-, las causas de que el Real Madrid lleve 270 minutos, o lo que es lo mismo 3 partidos, sin conseguir perforar la portería rival (al parecer, ajeno yo a las estadísticas, algo que no sucedía desde hacía años).


Comencemos poniéndonos en antecedentes antes proceder al análisis de estos siete horrorosos días que nos ha regalado nuestro amado equipo.

En primer lugar, debemos trasladarnos al partido en San Mamés, que fue el primer “tropiezo” y donde pudimos empezar a ver, también en parte por la enorme actuación del arquero rival, los primeros síntomas de la falta de gol que hoy acucia al equipo. En este enfrentamiento el Madrid realizó un total de 29 disparos, 10 de ellos a puerta, para solo conseguir marcar un gol.

Tras este partido ya comenzaron a atisbarse los primeros síntomas de nerviosismo en parte de la afición, que todo sea dicho vive es un estado perpetuo de agitación, pero todo quedo en “standby” tras la maravillosa exhibición, tanto en juego como en goles, a la que asistimos frente a la Roma.

Tras aquel partido Champions todo fueron rosas, dulces y alabanzas al Madrid de Julen, no era para menos puesto que el Madrid había realizado un partido con un nivel de juego que yo calificaría de excelso. Este partido hizo que los aficionados, el que suscribe entre ellos, se relamieran pensando en la temporada que estaba por venir. Asistimos a unos días de rosas y buen vino donde hasta el trinar de los pájaros parecía entonar el himno de la décima.


Nos situamos ahora en el partido contra el RCD Espanyol. Tras el éxito europeo toda la afición estaba expectante y ansiosa por ver jugar de nuevo a su Madrid, a ello debemos unir que el rival, club amigo siempre, parecía el ideal para volver a llenar nuestras barrigas con otra sesión de fútbol maravilloso -hasta el eterno culé de Robinson había alabado nuestro fútbol-; pero no fue del todo así. El partido contra el RCD Espanyol nos hizo sudar, nos mantuvo en tensión por lo corto del resultado y nos dejó un sabor amargo en la boca, al igual que haría una pipa rancia, ya que el equipo volvió nuevamente a disfrutar de múltiples ocasiones que no materializó.


Entonces, ¿por qué un equipo que genera tantas ocasiones (ayer 26 remates contra los rusos) no es capaz de marcar?, ¿es culpa de Benzema? ¿de Julen?, ¿de una mala planificación de la plantilla?, la respuesta a todas estas preguntas es sí.

Y la respuesta a todas estas preguntas es sí porque Benzema era, es y siempre será Benzema. A un delantero de casi 31 años (los cumple en diciembre) no puedes pedirle que evoluciones en su juego a estas alturas de la película. Benzema -según con qué pie se levante esa mañana- te da asociación, toque, quizás algún gol; pero nunca va a ser un “killer”. Eso me da que vamos a tener que salir a buscarlo al mercado (¡Ay! mi Mbappé).

En lo que respecta a la figura de Julen, su cuota de culpa en esta situación radica en el hecho de no estar siendo honesto -está poniendo a jugadores por nombre que no están ni de lejos en su momento de forma idóneo- y en empecinarse en una forma de jugar parecida al de la selección (para mí a todas luces caduco; basta con repasar el mundialito para enmarcar que hicimos): de mucho amasar la pelota y de abusar del pase horizontal, en vez de optar, como así ocurrió y pudimos ver contra la Roma, por mezclar ese tipo de juego con otro más vertical que nos hizo ser demoledores aquella noche europea.

Y finalmente la planificación de la plantilla. Muchos ventajistas salen ahora de sus cuevas golpeándose el pecho y diciendo que ellos ya avisaron en agosto que la plantilla era mucho peor, que íbamos a pagar la marcha de Cristiano, que este equipo era solo para ganar Europa League y bla bla bla. Miren Vds., es cierto que quizás se podrían haber hecho algunos fichajes más e incluso alguno que llevase algo de ilusión a la afición, tras la dolorosa marcha del jugador que había sido nuestro estandarte ofensivo durante 9 años.

Pero analicemos fríamente el verano y dejémonos de filias y fobias. Nos encontramos ante un mercado de fichajes con unos precios altísimos y disparatados que son consecuencia del dinero que ingresan los equipos de la Premier y, sobre todo, de las cantidades disparatadas pagadas estos últimos años por los dos clubes-estado que existen ahora mismo en Europa (PSG y Manchester City), que cuentan y contarán -si el F.P.F no se aplica con severidad de una vez- con un cheque en blanco para poder comprar todo lo que se mueva y se les antoje.

Además de lo disparatado de los precios del mercado, otra de las causas de no fichar a precio de oro la tienes en Marco Asensio -para mí demostrando poco liderazgo esta semana, pero eso es capítulo aparte-, un jugador en el que todo el mundo, club incluido, ve un supercrack en potencia y un gran jugador en la actualidad. El club decidió este verano apostar por Asensio, por darle galones y minutos para que demuestre -por ahora muy poquito y con cuentagotas- que está llamado a ser uno de los estandartes del club en años venideros. Entonces pregunto ¿íbamos a fichar a otro jugador para sustituir a Ronaldo y que tapase la progresión de Asensio? De ser así seguro que alguno ya andaría ahora diciendo que Marco tiene que jugar más, ya sabemos que nunca llueve a gusto de todos, y tirándose de los pelos porque no se da confianza a los jóvenes.


En definitiva, o Julen y sus chicos se ponen las pilas y cambian el chip -si pudieron jugar así contra la Roma es que saben hacerlo-, o esta sensación de enfado y cabreo, algunos viendo ya todo perdido a estas alturas de temporada, va a devenir en un nerviosismo auto-destructivo que va a terminar por dinamitar, nuevamente, al equipo y al proyecto con la cabeza del bueno de Julen mediante.

Aun con todo, no nos den nunca por muertos, somos el Madrid, el rey de Europa, ese equipo que lleva en la sangre el competir, el luchar, ese equipo que como se le enoje te saca el orgullo y lo mismo a final de temporada tienes que comerte, tras haberle vilipendiado, la decimocuarta orejona pues, como dice nuestro mantra, ¡Hasta el final vamos Real!

Hala Madrid y nada más.

 

@el_maracachov

2 Comentarios
  1. Manel dice

    👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👌🏼👌🏼

  2. Muy de acuerdo contigo. Buen análisis. Hala Madrid y nada más…paciencia que siempre seremos los mas grandes

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