Radiografía Madridista | Isco

La temporada de Isco ha sido básicamente el resumen en diferido del año que ha pasado el equipo. Pasó a ser la mayor esperanza del equipo tras la marcha de Cristiano, pero al no cumplir las expectativas, que todo hay que decir, eran demasiado altas, la presión por parte tanto de medios como de la afición han llevado a que este gran futbolista colapsara al ser incapaz de sobrellevar todo esto.

Nunca hubiésemos pensado que dada la temporada anterior, el total de partidos jugados por el malagueño en Liga es de tan solo 20, de los cuales 12 han sido partiendo desde el banquillo; algo que ninguno creeríamos si nos lo hubiesen dicho en agosto, donde todos estábamos a la espera de ver quien iba a “tirar del carro”. Comenzamos con la decepción de la Supercopa de Europa, en la cual, tras un partido normalito, fue sustituido para que entrase Lucas Vázquez, cuando iban empate a 2.

Solo hemos visto la versión que todos queríamos de Isco en un partido esta temporada, y fue frente a la Roma en Champions, donde incluso hizo el gol que inauguraba el marcador. Este partido a todos nos llenó de ilusión y nos hizo pensar que este Madrid iba a ser capaz de mantener un nivel así durante toda la temporada, y que el de Arroyo de la Miel por fin iba a explotar como el banderizo de nuestro equipo. Pero partido tras partido se vio superado, y sus carencias físicas iban siendo más notables.

El punto de inflexión vino con la salida de Lopetegui y la llegada de Solari, quien tras un par de broncas, decide que debe castigar al jugador sacándolo de la convocatoria en algunos casos, y en otros haciéndolo calentar para jugar los minutos de la basura. A pesar de todo esto, hay que decir que las pocas oportunidades que ha tenido de recuperar la confianza del entrenador, y de la afición que empezaba a dudar de él, tampoco las aprovechó, y es sabido que la confianza básica para el rendimiento de un jugador de la clase de Isco.

Los rumores de su posible salida del equipo prácticamente desde diciembre solo fueron aplacados con la llegada de Zidane al banquillo del Bernabéu y sus guiños mutuos, uno yendo a entrenar incluso en los días de descanso, y el otro devolviéndole la titularidad. Con todo y con esto, esperamos recuperar a un grandísimo jugador, pero muy a mi pesar, creo que los mejores momentos que podíamos verle con esta camiseta son ya historia. Tiene dos opciones para la próxima temporada, o dar un cambio radical a su situación, aprovechando este verano sin selección para recuperar su forma física, o como muchos medios presumen, saliendo del equipo para dejar paso a otros jugadores. Desde aquí estamos ansiosos por ver otra vez esos pases que enamoraban, esos regates de videojuego, y que los pisha-brother, vuelvan a hacer de las suyas.

@PedroTorreGue

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