Gustavo Ayón: nunca caminarás solo

El pívot tendrá que operarse y será baja durante 3 o 4 meses

Sergio Llull, Ognjen Kuzmic y, ahora, Gustavo Ayón. Nueva lesión importante para un jugador del Real Madrid que, sin ser tan grave como las dos primeras, le alejará de las canchas alrededor de cuatro meses. Concretamente, Ayón sufre una lesión en el borde inferior del labrum del hombro izquierdo y, desafortunadamente, deberá operarse.

Un lance del juego ocurrido el pasado sábado en Tenerife vuelve a azotar a los de Pablo Laso, el Titán se retiraba del campo con dolores en ese hombro y reaparecieron los fantasmas. La preocupación del entrenador vitoriano tras el encuentro era evidente, no hay dos sin tres.

Seguramente, ante esta lesión, el Real Madrid pierde a sus dos mejores jugadores de la temporada anterior, al menos hasta la Copa del Rey. Duro, muy duro para la plantilla, el staff, los aficionados y, sobre todo, para los jugadores que no van a poder ayudar a sus compañeros en la pista. Y suele ocurrir. Estas cosas en el deporte, no sé por qué, suelen pasar, y solo un equipo de verdad las supera.

Para el equipo es un golpe difícil de asimilar. Tener al mejor pívot de Europa jugando a tu lado lo hace todo más fácil, pero no será la primera ni la última vez que este grupo de personas se levanta ante la adversidad; la mala suerte no va a poder con ese vestuario. Voy más allá, haciendo referencia al dramaturgo griego Esquilo de Eleusis, “el infortunio es un lazo que une a los hombres tanto como la misma naturaleza”.

Para Gustavo estos cuatro meses van a ser interminables, operación, rehabilitación y puesta a punto para volver, la fase de la carrera de un deportista que ninguno quiere pasar, uno de los pocos “infiernos” en los que hace frío. Pero ha ocurrido y punto. Pensar que no va a poder estar un tiempo no va a solucionar el problema. Aunque no lo vea, en el quirófano en el que le operan habrá miles de personas ayudando a los doctores a que todo salga según lo previsto, misma gente que irá cada día al gimnasio de Valdebebas a jalearle, aunque él no los verá, pero seguro que los siente.

Y esas personas, esos “fantasmas buenos”, le van a estar esperando, le van a acompañar durante todo el camino y le van a recibir en la casa del madridismo, con la camiseta blanca, con la bufanda al cuello y de pie, porque a los más grandes se les recibe de pie. Y entonces, con el Palacio abarrotado, habrá vuelto quien nunca se había ido, habrá vuelto Gustavo Ayón.

@carlosd_mejias

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