#DesdeLaGrada | “Así sí”

Así, sí

Por fin pudimos disfrutar el sábado los madridistas de un buen partido de Liga. Y pudimos disfrutar todos: los que quieren posesión y “buen juego” y los resultadistas.

Y es que ante el Sevilla se cambiaron las tornas y asistimos a un ejercicio de compromiso y entrega, y por qué no decirlo, de superioridad durante la mayor parte del encuentro por parte del Real Madrid. Además se daba la circunstancia de que nos enfrentábamos a priori a un rival muy peligroso y que partía como favorito antes de empezar el partido, a tenor del momento de forma de madrileños e hispalenses; y digo a priori porque una vez terminado el juego, el temible rival que era el Sevilla era poco menos que un alma en pena si nos atenemos a lo visto y leído. Nada nuevo bajo el sol, vaya.

Los aparentes brotes verdes que pudimos intuir en Sevilla y que fueron infamemente pisoteados en Leganés, reverdecieron el sábado en un episodio distinto por fresco por parte del equipo blanco. Volvió a aparecer la presión, la concentración defensiva que evitó casi por completo la aparición de oportunidades ofensivas del Sevilla. Además vimos – al contrario que en otras ocasiones – a los jugadores merengues disparar a portería. El primer gol obra de Casemiro fue el mejor ejemplo de ello, pero no el único, ya que un fantástico disparo de Ceballos mereció también mejor suerte y sin embargo terminó besando la cruceta.

El Madrid apareció en ataque con un Benzema – al que se le agradece el detalle de querer jugar incluso con una férula por la rotura de su dedo meñique – con mucha movilidad y un Vinícius con alegría y desparpajo que encaraba una y otra vez a los rivales. Volvió a recuperar una versión de Modric bastante cercana a la original y al que acompañó un Dani Ceballos que defensivamente se fajó y que no dejó durante el partido de pedir la pelota y asumir responsabilidades en la creación del juego. En defensa vimos a un Dani Carvajal ofreciendo una gran actuación, a un Reguilón muy serio y la preponderancia de un Sergio Ramos que estando en forma es uno de los puntales de este Real Madrid. Al único que no vimos es a Courtois, lo cual también es otro síntoma más de la destacada actuación del equipo de Chamartín.

En definitiva, y a mi juicio, asistimos a un partido digno de elogio por parte de los chicos de Solari, que ya tocaba en una temporada que hasta el momento nos está dando más disgustos que alegrías.

Es sabido que no es bueno ilusionarse en exceso y menos con este Real Madrid, pero esta pequeña licencia tiene algo de sentido tras este fin de semana, porque no viene mal tampoco tomar conciencia de los malos momentos pasados para poder valorar los buenos. Y cuando éstos aparecen – por breves y fugaces que puedan ser – merece la pena poderlos disfrutar y saborear como un sorbo del mejor y más preciado elixir para, desde esa exigencia continua poder pensar en blanco. Siempre en positivo. Que para amargarnos la fiesta, ya está el VAR. #HalaMadrid

@pepo2204

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