Crónica | Real Madrid 94-70 Monbus Obradoiro

El Madrid comenzaba con un quinteto casi inédito, con Campazzo, Rudy, Deck, Thompkins y Tavares, y Monbús habiendo revisado casi con toda seguridad los partidos que esta temporada hemos perdido contra equipos de mitad de la tabla, todos tenían un mismo punto en común, dejar de atacar la zona donde Tavares impone su ley, y buscar desde el perímetro la posibilidad de sacar una ventaja que se pueda defender al final del partido, y así fue el primer cuarto, un acierto excelso en el triple de los gallegos, les llevó a conseguir una máxima diferencia de 7 puntos con un 13-20, donde 18 de esos 20 puntos venían desde el triple. Forzando a que Tavares no tuviera la posibilidad de hacer una defensa fácil en el poste, finalmente este primer cuarto terminó con un 20-22, un arreón en el último minuto de este tiempo, nos llevó a ese marcador, más apretado.

En el segundo cuarto no cambió la tónica, pero sí consiguió Reyes, con dos ataques acertados, poner el 24-22. Y aquí volvió la inspiración de los gallegos en el triple, que descartaban atacar en la zona, y prácticamente todo el que salía a la cancha tenía licencia para tirar desde fuera, y si encima, las enchufan pues con más motivo, pero tanto Carroll, como Thompkins, se quisieron sumar a la fiesta del triple del WiZink, El partido estaba disputadísimo, y muy divertido, Brodziansky, desde el triple, volvió a poner a Obradoiro arriba en el marcador, 36-38 a falta de 3:42 para el descanso. El Madrid sí que aprovechaba su superioridad bajo el tablero, para anotar en el poste, y sacar segundas oportunidades. Esto nos llevó al descanso con un triplazo de Rudy Fernández, que cogió el testigo de Llull, para anotar canastas más propias de un videojuego que de un partido de Liga Endesa. Con 45-43, nos fuimos a los vestuarios, y con la premisa de que con todo lo que había anotado Monbus desde el exterior, se iban al descanso abajo en el marcador, lo cual hacía presagiar que en cuanto los blancos apretasen en defensa, y bajase el porcentaje del triple de los de negro, el partido acabaría de romperse.


El tercer cuarto comenzó con un triple de Simons, pero aquí comenzó el momento de showtime del Madrid, 10-0 de parcial que castigaba el desgaste que tenían los gallegos, incapaces de anotar, y sufriendo robos, y contraataques, que hasta ahora habían tenido muy pocos en contra. Anotó Singler una bandeja, para cortar el parcial abierto, pero el rodillo ya era imparable, otro parcial de 9-0, puso el 64-48, máxima diferencia hasta el momento. Volvieron a encontrar de forma muy esporádica algún acierto en el triple, pero solo sirvió para maquillar el marcador. La diferencia se mantuvo hasta el final del cuarto, donde se llegó con 71-56.

El Madrid quería rematar el partido, y no dar opciones para que los gallegos se animasen, e hiciesen peligrar un final tranquilo. Una canasta de Ayón en la pintura, puso el +22, la mayor diferencia del partido. A partir de ahí, el Madrid comenzó a administrar la diferencia, los puntos se les caían de las manos, y Obradoiro, que no quería dar por acabado el encuentro intentaba desde el triple, cómo no, acercarse en el marcador, pero siempre encontraba respuesta a sus canastas. A falta de 3 minutos, Laso dio la oportunidad de que entrase, Pantzar, que esta temporada ha disfrutado de pocas oportunidades, y en su primer ataque sacó una falta, para anotar 2 tiros libres. Todos los que entraban en juego estaban a la altura, tanto en ataque como en defensa, El partido lo cerró Yusta con un triple, consiguiendo el +24, máxima diferencia del partido, 94-70. Tavares y Campazzo decisivos en el partido, pero hoy todos jugaron a un gran nivel.

Reparto de minutos y esfuerzo, para llegar al doble enfrentamiento europeo de esta semana que entra, frente al Panathinaikos.

@PedroTorreGue

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