CaVARgatas

En estas fechas tan señaladas, quien más o quien menos ha vivido, sufrido o disfrutado de una de las múltiples cabalgatas que han recorrido las calles de nuestras ciudades. Pues la Liga no deja de ser una más de esas cabalgatas. Semana tras semana vemos pasar las jornadas como si de carrozas se trataran, unas adornadas con grandes resultados, otras con goles espectaculares, otras con esa jugada polémica que nos deja horas de debate y otras insulsas, porque siempre tiene que haber algo de relleno, claro.

Cada aficionado gusta de ver solo la cabalgata de su equipo, faltaría más. Pero luego en el bar, tomando el clásico chocolate con churros, escuchas comentar como ha ido el resto de cabalgatas, escuchas por ejemplo a los atléticos que la carroza de Griezmann y Simeone no está tan bonita como otros años, que para lo que les cuesta mantenerla ya se podían haber esmerado un poco más y que la carroza de los fichajes no luce tanto como les habían prometido. Si te detienes a oír a los culés, te darás cuenta de que su discurso es similar, hablan de que tienen la mejor carroza de todas, la que comanda Messi, que no hay discusión, que la carroza de Dembélé siempre llega tarde al desfile y que se gastaron una pasta en la carroza de Coutinho y casi nunca la sacan a desfilar y que no les gusta nada el recorrido; porque cuando llegan a la esquina con la calle “cuartos de Champions” siempre les desvían de nuevo hacia el principio del recorrido.

Pero lo más curioso es hablar con los madridistas, esos que llevan años dominando los premios de la cabalgata, siendo el mejor desfile de Europa y encandilando a propios y extraños; criticar, despotricar e incluso llegar al insulto contra los suyos. Todos sabemos que no es el mejor momento del equipo, pero sinceramente creo que hay una línea que no se debe traspasar y es la del respeto. El respeto no solo al equipo, su directiva y cuerpo técnico que tanto nos han dado y que ahora es cuando más nos necesitan, sino, respeto por el resto de la afición. No es una apreciación personal cuando digo que de las crisis se sale unidos, no discutiendo entre nosotros o criticando a uno u otro porque a él le guste el jugador que a ti no te guste. 

Aunque hay algo más preocupante y es que hemos traspasado tanto la línea del respeto, que estamos en el punto de ver a gente desearle una lesión grave a un jugador o incluso la muerte. Hemos traspasado tanto esa línea que pensamos que un entrenador que se está comiendo el marrón más grande de su vida, está haciendo las cosas mal aposta o llegamos a reírnos de un fichaje; con tal de ensalzar el que nosotros queríamos. Definitivamente hemos perdido la cabeza.


Las cabalgatas no son solo las carrozas y los caramelos, son muchas sensaciones que rodean un ambiente y un lugar que se convierte en mágico por unas horas, es ilusión, es alegría, es esperanza, son nervios y un estómago encogido. Señores, esta cabalgata seguirá pasando por delante de nuestros ojos hasta junio ¿por qué tirar todo esto por la ventana con todo lo que queda? Sigamos juntos, unidos y aunque nos duela y nos moleste lo que vemos, la solución no pasa por debatir durante horas si está bien o está mal que un jugador no convocado se marche del estadio antes del final del encuentro; pasa por el apoyo incondicional, sin condiciones.

Todos los equipos tienen algo que no les gusta, todos tienen problemas, todos se dejan puntos y todos tienen algún jugador que no está resultando lo que esperaban, pero solo disfrutando juntos de lo que nos une en vez de discutir de los que nos separa, podremos salir de esta situación. Yo no me bajo del barco, ni lo haré nunca, espero poder verte a mi lado cuando gire la cabeza.

@HCFanego

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